miércoles, 18 de diciembre de 2013

Las posadas, tradición navideña mexicana






Anoche, 17 de diciembre de 2013, celebramos la tradicional posada mexicana con la presentación del grupo coral Musicanto. Cantos, devoción, piñatas, ponche de frutas, tamales y amistad. Nuestra afable anfitriona, Gabriela Olivo de Alba Agregada Cultural de la Embajada de México en Venezuela. Disfruté de la compañía de mi querida hermana Nancy Fuchs de Bisogno y de la querida Zobeida Ortega.
Diciembre es un mes lleno de fiestas tradicionales en las que se respira ese espíritu navideño, una de ellas son las posadas. Las Posadas son fiestas populares que se celebran en México, Guatemala, El Salvador y Panamá durante los nueve días antes de la Navidad, es decir, del 16 al 24 de diciembre. Estas fiestas recuerdan el peregrinaje de María y José desde su salida de Nazaret hasta Belén, donde buscan un lugar para alojarse y esperar el nacimiento del niño Jesús.
México es un país rico en costumbres que nacen de la fusión de las culturas que le dieron origen: la indígena y la española. Por ello, la belleza y la magia de sus festividades tienen un toque muy especial.
Otra de las tradiciones en las posadas es el de romper la piñata. Los misioneros aprovecharon la tradición azteca de romper la piñata para enseñar a los indígenas principios cristianos.
De una forma alegórica los siete picos de la piñata representan los siete pecados capitales: la soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Estos pecados se deben contrarrestar practicando las virtudes contrarias: humildad, generosidad, pobreza, paciencia, templanza, caridad y diligencia.
La persona que le pega a la piñata representa al creyente que con su fe, que es ciega (por lo que está vendado), y con la gracia y ayuda de Dios (por eso cuenta con un palo) le pega al mal hasta que lo destruye. Así, deja salir todas las gracias bendiciones, talentos y valores que Dios da a quienes creen en Él para luchar contra el mal.
Estas bondades están representadas por los dulces de la piñata como un regalo.
Para desacelerarnos y reflexionar.
El agite, prisas, y angustias de la vida actual hacen que cada vez más se olvide el sentido real de la Navidad. Tanto el adviento y las fiestas típicas alegóricas, como las posadas, tienen un objetivo: prepararse para recibir a Jesús en el corazón de cada hogar.
No importa qué creencias se tenga, el amor, la esperanza en un mañana mejor y el deseo de paz, corresponden a todo ser humano.
Todas las tradiciones son muy hermosas y vale la pena vivirlas y gozarlas plenamente. Fiestas en las que sobra el alcohol y abunda la comida las hay durante todo el año. Las posadas navideñas son una oportunidad de convivir en familia y de reflexionar sobre la relación que se tiene con las demás personas.

La Navidad es una época de perdón, de buena voluntad y, sobre todo, un tiempo para demostrar a los seres queridos todo el amor que se siente por ellos.

jueves, 19 de septiembre de 2013

EL MICRO CUENTO DE HOY



“UN PAÍS AL REVÉS” DE TOLEMANT DES ROX

“UN ESPAÑOL ORIUNDO DE MURCIA, VINO A FRANCIA EN INVIERNO. CIERTO DÍA ATRAVESANDO UNA ALDEA, UNOS PERROS SE LE ACERCARON ENTRE LADRIDOS. EL ESPAÑOL QUISO COGER UNA PIEDRA Y ARROJARLA, PERO NO PUDO PORQUE ESTABA ADHERIDA AL SUELO POR CAUSA DE LA HELADA.

― ¡Acho! ¡MEnuO PAÍS PA´L REVÉ!  AMARRAN A LA PIEDRAS Y DEJAN SUEdTO A LOS PERROS”. 

martes, 17 de septiembre de 2013

Publican en español la novela inédita de James M. Caín.


'La camarera', una joya negra sin publicar, ya está en las librerías en español. James M. Cain la dejó escrita antes de morir y ha sido traducida por Ana Herrera.
James M. Cain, (Annapolis, Maryland,1892-University Park, Maryland, 1977)  uno de los grandes escritores de novela negra, autor de “El cartero siempre llama dos veces” y “Pacto de sangre”, dejó una novela póstuma, “La camarera”, una joya sin publicar, que ya está en las librerías en español.
Esta edición en español ha sido traducida por Ana Herrera y cuenta con un epílogo de Charles Ardai, el editor americano que ha rescatada la obra.
“La camarera” es una apasionante historia que va más allá de la novela criminal. Infalible humor gris para narrar lo humano Cuenta cómo la joven y hermosa protagonista, Joan Medford, tras el fallecimiento de su marido, un hombre "borracho y brutal", acepta un puesto de camarera para servir copas y con ello poder mantener a su hijo. En su trabajo en la coctelería Garden of Roses, conocerá a un cliente de gran fortuna, con el que se casa por dinero, aunque de por medio exista un joven apuesto y soñador.

Estos elementos de un triángulo quedan servidos dentro de un cóctel bien agitado, lo que le sirve a Cain para hablar de algunos de sus temas preferidos. Temas que no son otros que el deseo, la lujuria, la desesperación, la codicia, el engaño y la violencia soterrada, que colocan al ser humano entre las cuerdas flojas de la vida, y que Cain maneja con soltura.

jueves, 8 de agosto de 2013

Hija de Siringa



Estaba furiosa. El gris bancario de la agencia me asfixiaba. Escapé a la calle que en contraste reverdecía. ¡Era una campiña llena de ninfas, sátiros, árboles, manantiales, azafranes y jacintos!

El dios Pan me ofreció un vino alegre. Bebí. Así, me convertí en hija de Siringa. Desde entonces, vivo y danzo sin turbaciones en mi alma o males de amor. Sólo luminosidad en mi existencia.

Ilustración: " Ninfas y sátiro" de William-Adolphe Bouguereau, 1.873

lunes, 22 de julio de 2013

Hugo Gernsback, inventor, visionario e impulsor de la edad de oro de la ciencia ficción.


Hugo Gernsback, (1884-1967), fundó la primera revista centrada en exclusiva al género y la primera publicación dedicada a la electrónica para el público general. Patentó 80 inventos y vislumbró algunos que ahora son una realidad, como la televisión de pantalla plana o los generadores de energía solar. Una muestra reúne fotos del autor, documentos y material gráfico de las revistas que fundó, con las que despertó el interés por la ciencia ficción y la técnica.
Uno de los retratos más famosos de Hugo Gernsback (1884-1967), es el publicado en la revista estadounidense Life en 1963, allí aparece llevando un prototipo de uno de sus ingenios: los Teleyeglasses, una televisión portátil sujeta a la cabeza como unas gafas, tatarabuela de las gafas que ahora se empeña en desarrollar Google.
Hugo Gernsback peleó por despertar el interés por la ciencia ficción, porque tuviera la consideración de un género literario y sus aspiraciones fueran tomadas en serio desde un punto de vista técnico y científico. Entre sus muchas proezas patentó 80 inventos, fue pionero de la radioafición y fundador y director en 1911 de la revista estadounidense Modern Electrics —la primera publicación dedicada a la electrónica y a la radio para el público general— y en 1926 de Amazing Stories, la primera dedicada por completo a relatos de ciencia ficción.
Su mente inquieta vislumbró ideas ingeniosas que luego se hicieron realidad, como la televisión de pantalla plana y los generadores de energía solar. El Museo de Arte y Audiovisuales ZKM de Karlsruhe (Baden Wurtenberg-Alemania) dedica una exposición al autor nacido en Luxemburgo, con ancestros en la ciudad alemana y emigrado en 1905 a los EE UU. The Gernsback Prophecy (La profecía Gernsback) — en cartel hasta el 27 de octubre de 2013— recopila fotos del inventor con sus creaciones, documentos, material gráfico e ilustraciones originales y portadas de revistas creados por dibujantes sobresalientes e imaginativos como Frank Rudolph Paul. Es considerado el tercer 'padre' de la ciencia ficción, pues muchos consideran que merece compartir el título de padre de la ciencia ficción junto a los escritores Julio Verne y H.G. Wells.
El inventor, escritor y director iniciador de la edad de oro del género en el siglo XX ha sido también fuente de inspiración para autores literarios actuales, entre ellos William Gibson, Bruce Sterling y Rudy Rucker. Gernsback incluso tiene unos premios a su nombre (los Hugo), galardones anuales otorgados en los EE UU en la Convención Mundial de Ciencia Ficción a creadores que eligen este género para sus obras.
Las publicaciones (Modern Electrics, Electrical Experimenter, Science and Invention) contaron con artículos de algunos de los más importantes inventores e ingenieros del momento, como Nikola Tesla, Lee de Forest y Edwin Howard Armstrong. En las páginas, el lector podía encontrar además instrucciones para montar y poner en funcionamiento aparatos electrónicos, lo que generó entusiasmo e interés en la gente por materias que con frecuencia parecían relegadas a los especialistas.
En la foto: Hugo Gernsback posa con sus 'gafas-televisión' para la revista 'Life' en 1963 (© Time & Life - Foto: Alfred Eisenstaedt)
Ilustración de Hugo Gernsback, (1964) que muestra una retransmisión del futuro. Hugo Gernsback encargó dibujos e ilustraciones para sus publicaciones a algunos de los artistas gráficos más imaginativos y sobresalientes dedicados a la ciencia ficción (© Collection James and Felicia Kreuzer, Grand Island, New York, USA)

martes, 7 de mayo de 2013

“La poesía, el Verbo, es el combustible de mi existencia” Entrevista a Alfredo Pérez Alencart por Jorge G. Trevín - Agencia de Noticias: ICAL -




El profesor de Derecho del Trabajo y poeta peruano afincado en Salamanca hace balance tras dedicar la mitad de su vida popularizar versos de uno y otro lado del Atlántico, además de labrarse su propio prestigio como bardo.

Recién cumplido medio siglo de una vida entregada casi por completo a la poesía, los amigos que los versos le han ido dejando se han unido para rendirle un tributo literario en forma de ‘Arca de los afectos’ y reclamar para él el más alto reconocimiento institucional como dinamizador cultural y nexo de unión entre diferentes pueblos de España y América. Orgulloso y abrumado a partes iguales, Alfredo Pérez Alencart repasa los aspectos más destacados de su fecunda trayectoria.
¿Qué significa para usted ese ‘Arca de los afectos’ que le han dedicado sus compañeros por su 50 cumpleaños?
Es un libro que conlleva un magma de afectos y amistad. Condensa más de media vida en la literatura. Llevo 25 años colaborando en actividades culturales y una década publicando libros propios de poesía. Es un volumen pletórico de sentimientos y de visiones profundas sobre mi obra y mi ser.
Tras muchos años siendo el anfitrión de poetas pero manteniéndose en un discreto segundo plano, decidió dar un paso al frente y empezar a publicar, ¿no le da cierto pudor convertirse en protagonista?
En mi propia poesía he sido muy prudente. Respeto demasiado la Poesía y, por eso, esperé hasta cerca de los 40 para comenzar a hacer públicos mis ejercicios poéticos. Por el respeto que tengo fui reservando energías, como los maratonianos, para llegar al final aunque ese final nunca se alcanza del todo, pues el aprendizaje es hasta el final. Más que pudor, el reconocimiento me ha vuelto más humilde, porque cuando a uno lo encumbran la caída puede ser mucho más dolorosa.
Jesús Fonseca encabeza un colectivo de poetas dispuestos a pedir que se le conceda a usted la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, ¿qué le parece la iniciativa?
Lo tomo como algo que procede del gran amigo-hermano que es. Todos los premios o reconocimientos son interesantes pero complementarios. Lo realmente importante para un poeta es su obra, porque es lo que queda, si algo queda. Me han concedido algunos premios por mi poesía, pese a que nunca me he presentado porque descreo de los concursos. Los incentivo porque es una forma de ayudar a publicar a quienes no tienen fácil la publicación de sus obras, lo que no es mi caso. Un poeta no debe querer estar a la moda porque la moda siempre pasa de moda. Además, no por ganar un premio debo cambiar el voltaje de mi palabra poética. Hay quienes degradan su palabra con el único fin de ser considerados dentro esa ‘normalidad’ algo hueca de escribir versos sin un átomo de poesía dentro.
Siempre ha tratado de tender puentes entre España y América Latina, también entre nuestro país y Portugal, ¿cómo logra la poesía acercar culturas y superar océanos?
Más que nunca, poéticamente hablando, España necesita de América. Es necesario el mestizaje y el intercambio. Aunque tengamos el mismo idioma, los acentos son diferentes y también la intensidad del lenguaje. Es necesario que se mezclen. Si no, se queda en una endogamia y los frutos son peores.
‘Prontuario del Infinito’ es su primera obra completa traducida al francés. Sorprende teniendo en cuenta que sus libros se han traducido a multitud de lenguas
Varios poemas míos sueltos ya habían sido traducidos al francés por Max Alhau. Como libro ese sí es el primero y, al parecer, la traducción es perfecta porque está hecha con pasión y calidad. Estoy muy agradecido con Bernadette Hidalgo Bachs, profesora de la Universidad de Clermont- Ferrand, por su exquisito trabajo, no solo de traducción sino también por el profundo ensayo que escribió acerca de esos siete largos poemas allí contenidos. Tengo un poemario inédito, ‘Los éxodos, los exilios’, que ya ha sido traducido al francés por el profesor Víctor Bergasa. Pienso publicarlo este año.
En su caso, el mestizaje ha marcado toda su vida y su trayectoria
Influye más el mestizaje cultural que el étnico. Soy un mestizo completo porque no solo asumí la cultura propia y variada de Perú -especialmente la antigua incaica escrita en quechua, una lengua en la que alguien me hablaba de pequeño- también estoy muy familiarizado con todo lo relativo a las tribus amazónicas porque allí nací. El mestizaje cultural es pleno. Lo español lo capté antes de venir. Estando en Perú ya estaba mestizado con España no sólo por lo genético sino también por lo literario, toda vez que Fray Luis y Unamuno me guiaron hasta Salamanca, y ya aquí dos pastores me cobijaron, Carlos Palomeque y Alfonso Ortega Carmona. También me he entrañado mucho con la poesía oriental, caso del haiku japonés o la poesía coreana. Nunca, eso sí, conviene mestizarse miméticamente pues el mimetismo es peligroso al tratarse de una copia burda de algo que no se puede copiar, ya que cada cultura es particular. Sí puedes, sin embargo, extraer lo que te beneficie al espíritu y a eso darle a otra impronta. De eso sí soy un mestizo.
Aparte de su acento, ¿Qué queda de la Amazonía y de Perú en Alfredo?
La patria de la infancia nunca se borra del corazón pero me siento muy castellano; no sólo por el tiempo -llevo más de media vida aquí- sino porque mi única lengua es el castellano y estoy bastante arraigado al ser austero, prudente, reservado de Castilla; aunque no del todo, porque la forma de ser amazónica me incita a dar muchos abrazos y eso me diferencia de los castellanos indígenas.
¿Por qué dedicó una de sus obras a su primo brasileño François Silvestre de Alencart?
No solo estaba dedicado, estaba basado en su vida. Desde el titulo, ‘Aquí hago justicia’, me refiero a una tropelía que cometieron contra él y, en descargo, escribió unas memorias donde justificaba su honorabilidad. Los tribunales le dieron la razón pero su nombre ya estaba manchado. Escribí poemas sobre temas universales extraídos de la vida de François. Es un novelista maravilloso que juega mucho con el humor y también abogado como yo, de ahí también el uso de las palabras del título. Es curioso pero no nos conocemos personalmente. Nos puso en contacto David Leite, un estudiante que vino aquí a hacer el doctorado y, a través de él, conoció mi obra. Escribí unos poemas que los tradujo el notable Antonio Salvado y se los envié. Como regalo, y de forma sorpresiva, él editó mis poemas en portugués y en español, en formato de libro. Los Alencar (sin “t” en Brasil) somos pocos y todos nos reconocemos como parientes. El más conocido es José de Alencar, el gran novelista brasileño del romanticismo, una especie de Valle Inclán brasileño.
Con ‘Savia de las Antípodas’, un poemario de haikus, demuestra que es capaz de atreverse con todo
Normalmente escribo en verso libre. Los sonetos, el grado sumo de la poesía, en cuanto a estructura y precisión, los escribo en la intimidad como ejercicio de control. En estos tiempos el soneto, salvo excepciones de poetas muy buenos, me saben a cartón piedra. Son perfectos en su construcción métrica pero ya las rimas están muy gastadas. En otra época eran importantes para ejercitar la memoria; ahora no. Admiro a los grandes sonetistas pero prefiero ir por el verso libre, que no libertino. Tiene que haber ritmo interior y condensación de la palabra. He hecho ejercicios con la forma poética más breve del mundo, el haiku, pero lo he mestizado sin ceñirme a los cánones. También he escrito haikus de un verso o de cuatro, en vez de los tres habituales.
Enrique Vitoria publicó hace algunos años el libro ‘Alfredo Pérez Alencart: La poética del asombro’, ¿por qué cree que eligió ese título?
Enrique fue el primero en hacer un ensayo y una antología sobre mi obra. Fue un regalo de mi cumpleaños en 2006. Parece que he sembrado algo y en territorio bastante fértil. Desde que abrí los ojos estuve en el asombro porque nací en la Amazonía, un lugar muy similar al Paraíso. En mi poesía siempre está el asombro primero. Cuando se pierde el asombro el poeta pierde parte de su intensidad. Debemos creer siempre en algo nuevo que nos va a sorprender y, si se mutila tal estado, una persona pierde mucho de su empuje. Formo parte del asombro; soy un asombrado.
¿De dónde nace la vocación literaria de un profesor de Derecho Laboral?
He sido poeta desde muy temprano pero no lo plasmé porque no había un entorno propicio para ello. Estudie el Derecho con verdadera pasión. Fui el primer abogado egresado de mi promoción y me decanté por la rama que más se preocupa por el hombre. Mi poesía tiene al hombre como base en tránsito hacia lo divino. Mezclo los dos mundos, las dos fases, lo humano y lo divino porque siempre hay un misterio. Hasta los no creyentes ven que hay algo de misterioso en la existencia. Parto del hombre y vuelvo a él con un intermediario de ese misterio que es Cristo. Con  el Derecho subsisto, con la poesía vivo plenamente mi existencia. Son dos mundos diferentes pero, hasta hace algunas décadas, tanto médicos como abogados eran humanistas y escribían ensayo, poesía y novela. El aparente desarrollo del mundo nos ha ido alejando de esa sensibilidad.
Esa cercanía suya a Dios se materializa en ‘Cristo del Alma’, dedicado a la figura de Jesús. ¿Qué misterios encierra y qué mensaje lanza?
Aquellos que han leído el libro han quedado impactados. ‘Cristo del Alma’ es el Cristo carnalizado, próximo a los desprotegidos y desfavorecidos, a los que han pasado y siguen pasando por injusticias. Ese Cristo interesa y atrae a mucha gente, incluso a aquellos que denigran la religión porque lo que hace es hacer valer sus prebendas y sus leyes impositivas hacia una creencia. Cristo no tuvo iglesia, no tenía donde recostar su cabeza; era un poeta-profeta a la intemperie. Trabajo con ese concepto de Dios joven en mucha de mi poesía. Ese libro es de mística social, ni tan elevando, ni tan en el subsuelo. Los que somos cristianos y practicamos los evangelios, nos damos cuenta de que son más revolucionarios que cualquier manifiesto comunista. La gente, sin embargo, no los ha leído o lo han hecho con gafas distorsionadas por las ideologías. Los profetas son más duros que Marx y Engels contra los injustos y los saqueadores, incluso contra los ricos y patronos. Cuando se piensa en la religión se piensa en el catecismo, en lo etéreo, lo sublimado, pero la Biblia atañe mucho al hombre y habla de conductas que luego Cristo cambia. Es muy social. Yo no soy un poeta religioso, soy hermano de Jesús; un poeta que sigue a Cristo.
¿Puede la palabra combatir la injusticia?
La palabra ayuda, no soluciona. Cuando va a aparejada con hechos, esos ejemplos de conducta en el caso de los pocos auténticamente cristianos, sí ayuda. Admiro a Teresa de Calcuta, a Dietrich Bonhoeffer, el pastor evangélico alemán que se resistió a Hitler, a Pedro Casaldáliga, el obispo de los pobres. Cuando das ejemplo de no codiciar tantos bienes como El Vaticano puedes cambiar ciertas conductas. Es muy difícil porque el ser humano tiene tendencias egoístas, a poseer riquezas. No resulta fácil ser cristiano. Hay un superávit de teología intrascendente, desincentivadora, narcotizante, pero no sé para qué tanta cuando lo que se debería es ahondar hasta la extenuación en los dos mandatos esenciales: amar a Dios y al prójimo como a uno mismo, aunque el cumplimiento de esos ‘sencillos’ mandatos no suelen llevarse a la práctica como corresponde. Hasta a la gente más dura, cuando les demuestras amor, suelen sorprenderse gratamente del ejemplo cristiano que recibe. Hay excesiva palabrería alejada por completo de la Justicia que abunda en la Biblia. Existen religiosos que cuidan su comodidad y no el estar al lado de los pobres y los injustamente tratados.
¿A lo largo de estos años le ha dado la poesía algo más importante que buenas amistades?
La Poesía, el Verbo, es el combustible de mi existencia. Hay que tener fe en la Poesía porque sin ella te caes. La fe poética no es fácil de lograr, pues los hay que empiezan escribiendo versos y luego se desengañan. Yo la tengo desde muy temprano y ahora creo más en su potencia vivificante. Te ayuda a ser prudente, a reflexionar, a querer compartir con los demás. La poesía es comunión, es oración. Es social porque sale del hombre y va hacia los otros. Tiene mucha similitud con la fe en Cristo, que también fue un gran poeta. Me doy cuenta de que, cada vez más, a la gente que denostaba la poesía riéndose de lo que consideraban rimitas de salón, cuando les demuestras que en un gran poema todo puede entrar, incluso psicología, historia, teología o filosofía, empieza a interesarle porque refleja situaciones reales y también sueños, que son un estado de más de la mitad de la vida del hombre.
¿De qué se siente más orgulloso de este periodo como impulsor de la cultura en Salamanca?
Me siento complacido de haber llevado adelante los encuentros de poetas iberoamericanos y de haber logrado que la Poesía vuelva a ocupar un lugar importante en las actividades culturales de Salamanca y, sobre todo, en la acogida del público que asiste a las lecturas. Ya no son cuatro gatos, ahora las salas se llenan, quedan pequeñas.
¿Vive Castilla y León una edad dorada de la poesía?
Castilla y León siempre tuvieron buenos poetas. Actualmente cuenta con autores destacados. Para mi gusto, el que más me conmueve es el zamorano Jesús Hilario Tundidor. También están Gamoneda, Colinas, Andrés Quintanilla Buey… De los más jóvenes nombraría a José María Muñoz Quirós, Carlos Aganzo, Jesús Losada, Juan Carlos Mestre, Juan Antonio González Iglesias y a muchos otros. La lista sería extensa y no quisiera omitir ningún nombre.
Dicen de usted que es una persona hiperactiva y quizá sea verdad porque entre sus clases, sus poemas y la organización de diversos eventos aún tuvo tiempo para alumbrar hace años un curioso ‘Manual del Alcalde’
La de jurista y la de poeta son dos facetas diferenciadas de mí, a modo de doctor Jeckyll y Mister Hide. Dicho libro lo hicimos el profesor Dionisio Sánchez de Gatta y yo, aunque es justo reconocer que el grueso del mérito es de este buen amigo especialista en Derecho Administrativo. Yo tengo varios libros de Derecho del Trabajo. Sin embargo, me he dado cuenta de que es cierto eso de que ‘menos es más’. Antes era más y salía menos, ahora me concentro más en una cosa hasta que culmina. Aparentemente es menos, pero es más.  Tengo en Jacqueline, mi esposa, a la mejor aliada posible: no sólo me comprende y me apoya en la corrección de los libros sino que, incluso, cuando editábamos con nuestro dinero la revista ‘El Cielo de Salamanca’ llegó a renunciar a un viaje a nuestra América para poder sufragarla. Gracias a ella he podido hacer muchas cosas. Es la otra parte esencial de mi vida, la que me completa.
También se han llegado a comparar algunos aspectos de su poesía con la de Luis Cernuda, ¿resiste esa comparación con el poeta sevillano?
De ninguna manera. Soy admirador de Cernuda y le dediqué un homenaje en forma de libro titulado ‘Ofrendas al tercer hijo de Amparo Bidón’. Me compenetré en su poesía para rendirle tributo. El mejor homenaje a un poeta es que otro poeta vaya hasta la médula de su poesía y recree sus versos haciendo algo nuevo pero inspirándose en él.
Hay que reconocer que es muy certero en los títulos de sus obras
Tanto el título como el contenido en sí son claves, porque son para una vez en la vida. Habitualmente cuesta mucho hasta que sale el que mejor queda.
Uno de ellos ‘Los éxodos, los exilios’, está cada vez de mayor actualidad
Ahora se va a entender mucho mejor en España que hace unos años, cuando se denostaba la inmigración. Lo vengo escribiendo desde hace quince años. Por lo tanto no está hecho para cuestionar a una sociedad en crisis; se puede aplicar a todos los tiempos y países. No podemos olvidar que siempre nos puede tocar salir de nuestro suelo por muchos motivos, no sólo por cuestiones económicas. Nadie está libre de tener que irse a otra tierra. Es un libro necesario para mí, pues con él quiero rendir homenaje a mis abuelos, tanto de Asturias y de Galicia, como del nordeste brasileño, emigrantes a la Amazonía peruana.
Foto: Solete Casado

viernes, 3 de mayo de 2013

La modernidad latinoamericana




La modernidad latinoamericana, en especial la abstracción geométrica conocida como cinetismo y el constructivismo, sigue generando interés tanto en los investigadores como en el público; y será uno de los focos de las programaciones de museos de América, Asia y Europa durante todo el presente año. Así, Jesús Soto, Carlos Cruz-Diez, Alejandro Otero, Gego, Lygia Clark, Hélio Oiticica y Joaquín Torres-García estarán presentes en exposiciones temporales.
La temporada comenzará con la llegada de 200 obras de la Colección Patricia Phelps de Cisneros al Museo Reina Sofía de Madrid, que fueron cedidas en comodato a la institución. La exposición será inaugurada el 22 de enero con el título de La invención concreta, e incluye piezas desarrolladas entre los años cuarenta y sesenta, como Box Bolide de Oiticica y Construcción en blanco y negro, de Torres-García.
La intención de los curadores Manuel Borja-Villel, director del museo, y Gabriel Pérez Barreiro, director de la Colección Patricia Phelps de Cisneros, es dar a conocer un período clave en la historia del arte latinoamericano, tal como indicó la pinacoteca en un comunicado.
El evento continúa con una individual de Jesús Soto en el Centro Pompidou, en París, con una muestra compuesta por 20 obras creadas entre 1955 y 2004, y donadas al Estado francés por los herederos. Este conjunto profundiza en el lenguaje plástico que creó Soto basado en el diálogo con Mondrian, Malevitch, Moholy-Nagy, Yves Klein y Jean Tinguely. Destaca el Centro Pompidou en un comunicado: “La donación Soto constituye un recorrido fantástico por la trayectoria ejemplar de un maestro del cinetismo”.
También indica Jean-Paul Ameline, conservador del Musée National d’Art Moderne: “Soto, que cumpliría 90 años de edad en junio, también figura en la colectiva Lumineux! Dynamique! Espace et vision dans l’art, de nos jours à 1913, en el Grand Palais de París. La muestra reúne obras que manejan nociones espaciales, ópticas y cinéticas en 2.000 metros cuadrados. En la selección hay un capítulo dedicado a El movimiento, la exposición de la galería Denise René que dio a conocer al creador en la capital de Francia, en 1955”.
Especial importancia en el circuito expositivo tendrá el maestro Cruz-Diez, que también participa en la colectiva del Grand Palais. El caraqueño tiene prevista una individual en el Museo Capital de Pekín, China, que será inaugurada el 9 de marzo. Actualmente exhibe El color en el espacio y en el tiempo en el Museo Universitario Arte Contemporáneo de México. También participa en colectivas en el Des Moines Art Center de Iowa y el Phoenix Art Museum, ambos en Estados Unidos”.

lunes, 29 de abril de 2013

Los cuentos de Carlos Fuentes, reunidos en un único volumen



La editorial mexicana Fondo de Cultura Económica (FCE) ha reunido todos los cuentos del escritor Carlos Fuentes en un único volumen, una obra que pretende alentar a la lectura de unos  “textos magistrales que no se conseguían fácilmente".

Como bien sabemos el mexicano Carlos Fuentes fallecido en 2012, es uno de los escritores más importantes de las letras hispanas de las últimas décadas.

"Para muchos lectores ahí está el mejor Fuentes, el que más se acerca a hablar de tú a tú desde la voz del personaje al lector y en el lector", dijo el editor de literatura del FCE, Omegar Martínez. El también compilador y autor del prólogo de Cuentos completos (FCE, 2013) explicó que los cuentos reunidos fueron publicados en colecciones, antologías o por sí solos. Son escritos entre 1949 y 2010, ordenados de manera cronológica a lo largo de las 944 páginas de la recopilación y debidamente documentados.

Desde el primero, Pastel rancio, publicado en el semanario Mañana cuando Fuentes tenía 21 años, hasta Salamandra, El arquitecto del castillo de If, y El dueño de la casa, publicados en el libro Carolina Grau (2010), todos son considerados cuentos ya sea por su extensión o porque así los distinguió el propio autor.

Los temas, se repiten con frecuencia: "la preocupación por el origen de lo mexicano; la relación entre América y Europa; el problema de las distinciones de clase, que le preocupaba mucho; el problema de la ciudad; y sobre todo lo gótico, lo extraño que está siempre detrás de todos los personajes".

Hay algunos poco conocidos como Pantera en jazz (1954) y otros que vieron la luz reunidos en volúmenes como Los días enmascarados (1954), Cantar de ciegos (1964) y Agua quemada (1981).
Novelas como La región más transparente, Gringo viejo, Cristóbal Nonato, Terra Nostra o La muerte de Artemio Cruz son ya  clásicos y referencias obligadas en el disfrute y conocimiento de la literatura mexicana, latinoamericana y universal , pero los cuentos aportan elementos nuevos.

En ellos se revela el autor "en su fase más experimental, sin miedo a los géneros y subgéneros, como al más clásico, abordando y deconstruyendo temas y tópicos literarios con soltura y desde su inconfundible y dadivoso estilo", apuntó el editor.

También detalló que es ahí donde Fuentes "presenta y se auxilia de los más inusitados puntos de vista, juegos temporales y vueltas laberínticas, donde las historias son simultáneamente de instantes y de eternidades", y en ellos coexisten "personajes sencillos en situaciones profundas" y "grandes actores en situaciones modestas".
La esencia literaria de Carlos Fuentes habita precisamente en sus cuentos, que son además un género literario de los más sobresalientes de los grandes autores del "boom latinoamericano", al que perteneció el autor mexicano.

jueves, 18 de abril de 2013

LA REESCRITURA EN LAS SECUENCIAS DIDÁCTICAS PARA LA EXPRESIÓN ESCRITA



 “Writing is rewriting”, “escribir es reescribir”, expresan con frecuencia los anglosajones cuando se refieren a la escritura y su enseñanza. Esta idea parece justa porque expresa un aspecto esencial de lo que es escribir y porque va en contra de ciertas representaciones espontáneas sobre esta actividad, porque revela uno de los aspectos más difíciles del aprendizaje de la escritura: volver sobre la primera versión del propio texto, revisarla varias veces para trabajarla, mejorarla y afinar la versión definitiva.
Los escritores inexpertos (tanto los jóvenes como los adultos) revisan poco su texto y prestan atención a los problemas externos y superficiales del borrador, como la ortografía. Muchos se imaginan que, para un experto, escribir es crear un texto bien elaborado a la primera, expresando el sentido buscado inmediatamente y con precisión. Consideran que escribir es un don personal o una competencia a la que cada uno apunta de manera natural. Perciben el trabajo  y revisión sobre el texto ya producido como una manifestación de un trabajo imperfecto o una falta de dominio del arte de escribir.
El análisis de las prácticas reales de escritura, incluidas las de los expertos, prueba en la mayoría de los casos que se trata de un proceso lento, laborioso, lleno de idas y venidas, a lo largo del cual, el texto escrito es objeto de reescrituras constantes. Cada palabra, cada frase, cada párrafo es re-interrogado, sopesado e incluso reorganizado. Según el propósito perseguido, el hilo conductor del texto puede ser revisado y la organización modificada. En función de una imagen más precisa del público destinatario, los recursos lingüísticos y las estrategias aplicadas pueden modificarse.
El texto ya escrito, el borrador, el primer intento, es un punto de partida que permite ir más allá en la elaboración del pensamiento y en la precisión de la comunicación.
Esta visión de la elaboración de textos como escritura y reescritura constituye uno de los principios fundamentales de la enseñanza de la expresión escrita a través de secuencias didácticas basadas en los géneros textuales.
Una de sus metas principales consiste en preparar a los alumnos para hacer de su propio texto un objeto de trabajo, a juzgarlo, analizarlo, transformarlo y mejorarlo, como si se tratara del texto de otro alumno. Se puede decir que los proyectos de escritura se ponen en marcha para hacer del primer texto realizado por los alumnos, una primera producción todavía imperfecta, el trampolín para mejorar la escritura del texto definitivo; en otras palabras, el reto de las secuencias didácticas es conseguir hacer de ese primer texto inicial un medio y soporte para precisar el pensamiento, para afinar la imaginación y para desarrollar la claridad de la expresión. Se trata de ejercer formas intermedias de escritura adaptadas a las dificultades del alumno, que permitan la toma de distancia y la auto reflexión sobre el comportamiento lingüístico.
Todo esto en el marco de una concepción del aprendizaje de la escritura que busca situaciones, tareas, actividades y procedimientos que contribuyen a la transformación de las capacidades iniciales de los alumnos.
Desde este punto de vista, las secuencias didácticas buscan desarrollar en los alumnos una relación consciente y voluntaria con su texto y permitirles elaborar una representación de la actividad de la escritura como el producto de un trabajo, de una elaboración progresiva. Los textos a los que se enfrentan los aprendices son de diversos géneros (un cuento, un álbum para completar, una carta al correo del lector, una nota de síntesis). Para que los dominen bien, los alumnos realizan en interacción con los profesores y sus compañeros de clase, diversas y numerosas actividades.
Para encaminar progresivamente a los alumnos, casi paso a paso, hacia una concepción de la escritura que integra necesariamente una parte importante de la reescritura se puede desarrollar así: el dispositivo “producción inicial – producción final”; la discusión por parejas o en grupo, de textos iniciales (o de otros textos); las situaciones de mejora de textos escritos por otros alumnos; la lista de criterios para producir un texto.´
Esta secuencia didáctica típica tiene la siguiente estructura de base: Producción inicial hasta el logro de la producción final a través de una secuencia de módulos y una de las ideas clave de esta estructura consiste en el hecho de que ésta contiene en sí misma los procesos de reescritura. La producción inicial, que algunos llaman “borrador” o también “primera versión”, pone a los alumnos en situación de redactar un texto que saben que hay que retomar, mejorar, transformar, o incluso reescribir completamente de otra forma.
La secuencia didáctica a través de módulos referidos a distintos problemas de escritura, es válida, así como es una atribución de herramientas para aplicar, ya se trate del conocimiento correspondiente a la construcción del texto, de medios lingüísticos más adaptados a la situación o de contenidos más elaborados. Todas estas herramientas permiten a los alumnos volver sobre el texto, no por aplicación simple y mecánica o respetando sin debate las propuestas de corrección indicadas por el profesor, sino con técnicas y medios precisos, observados, discutidos, ejercidos en los módulos, con el fin de mejorar su primer texto de manera consciente; así la redacción de la producción final les permite aplicar sus aprendizajes.
Trabajar sobre un texto ya existente contribuye a hacer descubrir y aprender que un texto puede ser un punto de partida que se puede mejorar. Los alumnos aprenden a considerar su propio texto como un objeto transformable y a contemplar la tarea de reescritura como una parte integrante de la escritura.

lunes, 11 de marzo de 2013

La estrella más antigua



Con ayuda del telescopio Hubble, un equipo de astrónomos de la Universidad Estatal de Pensilvania ha ajustado la auténtica edad de la que hasta ahora se considera la estrella más antigua conocida. Los investigadores creen esta «Matusalén» tiene nada menos que 14.500 millones de años (con un margen de error de más o menos 800 millones de años), lo que, ciertamente, a primera vista la haría más antigua incluso que el Universo, cuya edad está calculada en aproximadamente en 13.800 millones de años, provocando un dilema evidente.
Evidentemente nuestros dilemas frente a esta millonada de millones de años resultan ínfimos. Por lo tanto, a disfrutar la vida en añitos humanos, humanitos pues.