sábado, 3 de enero de 2015

Escritura Creativa. Marco teórico.




Para establecer el marco teórico que sustenta las bases de la Escritura Creativa es necesario tener claro que la escritura es la parte del lenguaje que ayuda a la estructuración del pensamiento, y es una de las formas de comunicación más amplia, lo que implica la necesidad de escribir de forma clara y precisa.

Si tomamos en consideración que: “El lenguaje general y la escritura son elementos esenciales para el desarrollo, la educación y la formación del hombre”  (Rodari, 1973: 14) podremos comprender que la escritura como instrumento de comunicación, pensamiento y conocimiento, como objeto de reflexión y análisis, es básica para la construcción de la significación a través de los múltiples códigos y formas de simbolizar.

Como instrumento de formación, la lengua permite desarrollar un proceso de integración a la sociedad. Como instrumento de pensamiento, posibilita organizar, sistematizar y expresar ideas, sentimientos y deseos y como instrumento de conocimiento, constituye una mediación en la adquisición de conocimientos en todas las demás áreas y en la formación de valores, aptitudes y destrezas.

La escritura como sistema convencional de signos y como sistema de relaciones y significaciones, constituye una disciplina que se convierte en objeto de reflexión y análisis. Y en definitiva, se puede entender la escritura como la forma en que las palabras se seleccionan y combinan, y que es inherente a los individuos y a los grupos: su lenguaje.

Los estructuralistas dicen que el lenguaje tiene tres niveles organizados jerárquicamente: Sonidos, combinaciones de sonidos para formar las palabras y combinaciones de palabras para formar las oraciones y las frases. En el plano fonemático analizan los sonidos; en el morfema sintáctico se describen las combinaciones de sonidos en unidades con significado (los morfemas y sus combinaciones para formar palabras), en el sintagma el enfoque se centra en las combinaciones de palabras que forman oraciones y frases.

Respecto a las clases de lenguaje podemos precisar que los códigos no lingüísticos se refieren a una gran variedad de formas y sistemas de comunicación con los cuales el hombre, sin hacer uso del lenguaje articulado, puede construir y transmitir mensajes, como en la vida diaria que recurrimos constantemente al lenguaje mímico (levantamos la mano para saludar); al pictórico o icono (señales viales e historietas).

Por otra parte, constituyen también lenguajes los símbolos matemáticos, los signos musicales, los numerosos signos convencionales utilizados en las distintas ramas de la ciencia o la técnica, así como los diversos  “lenguajes” usados hoy en el campo de ordenadores.

Los siguientes lenguajes son los más usados en la vida cotidiana de cada individuo.

v  Lenguaje oral.
v  Lenguaje gestual.
v  Lenguaje escrito.

Son los lenguajes básicos, ciertamente, sin embargo, debemos precisar que la escritura evoluciona en nosotros a través de modos desconocidos, y no sabemos cuáles serán los derroteros que cursará el lenguaje como tal. También debemos recordar que, como tales escritores, provenimos del tiempo de los escribas y que nuestro propio desarrollo viene desde adentro, lugar desde el cual atribuimos una función simbólica y de registros a los textos, nos trasladamos de la lectura mecánica a una lectura comprensiva, viajamos de la codificación a la decodificación (entendida como relación fonema-grafema) y logramos la comprensión del texto, cómo está articulado o cómo está establecida la alternancia de los niveles narrativos y la perspectiva que adopta el narrador de dicho texto, como narrador omnisciente, protagonista o testigo. Si acaso no sean  percatado, lo que acaban de leer es un cuento en sí, impregnado de la más volátil ficción.

Y continuemos. Debemos recordar que la alfabetización o el aprendizaje de la lecto-escritura, es un proceso continuo, así que es probable que la aparición de nuevos lenguajes sea posible y las variaciones de lo mencionado anteriormente son, en realidad, infinitas.

En cuanto a la composición es definitivo que ésta requiere de creatividad y capacidad de invención; se necesita además de la interpretación y de las inferencias lógicas y coherentes con la realidad que se va a contextualizar. La composición enriquece el proceso de escritura porque se aprende a escribir escribiendo. El acto de escribir es una oportunidad para pensar coherentemente sobre un tópico específico con un propósito comunicativo claro, en una ocasión particular.

Planteado ya el panorama general de lo que implica el lenguaje, pasamos a estructurar el marco conceptual de nuestra temática y para ello podemos partir del análisis de las conceptualizaciones y enfoques sobre Escritura Creativa, utilizando a autores tales como Timbal-Duclaux (2004), Cassany (1999), Sauter (2006) y Pérez Abril (2013). Son obras básicas para la comprensión de los conceptos que delimitan a la Escritura Creativa.

Escritura creativa. Técnicas para liberar la inspiración y métodos de redacción (Timbal-Duclaux, 2004). Este libro, de una manera sencilla, enseña a dar forma a la inspiración; a sacarla afuera, pues muchas veces la tenemos y no sabemos cómo liberarla o expresarla. En palabras del autor: “¿Qué decir sobre un tema y cómo decirlo? La antigua retórica dividía el arte de escribir en cuatro partes sucesivas. La invención, o arte de encontrar las ideas. La disposición, o arte de ponerlas en orden construyendo un plan. La elocución, o arte de elegir las palabras y formar las frases. Finalmente, la presentación, que podía ser ya oral, ya escrita. Ahora bien, si usted escucha a los profesores o examina atentamente los manuales existentes sobre el arte de escribir, comprobará que ellos se extienden largamente sobre las dos últimas partes, pero muy poco sobre las otras dos. Y sobre todo sobre la primera, que está, sin embargo, en la base de todas las demás: el arte de encontrar las ideas. Esto no debe asombrar porque, efectivamente, es la más difícil”. (Timbal-Duclaux, 2004: 11).
En Construir la escritura (Cassany, 1999), el autor plantea que escribir consiste en disponer las palabras de modo que expresen con precisión lo que uno quiere transmitir a otros; y esto todavía sigue siendo difícil. Por tanto, el aprendiz sigue necesitando a docentes preparados que le muestren cómo se construyen los discursos escritos y cómo se deben utilizar las palabras para que signifiquen en cada contexto lo que uno pretende.
Construir la escritura se dirige a los docentes (de lengua y de otras materias) y responde a las siguientes preguntas: ¿Qué sabemos hoy del acto de escribir?, ¿Cuál es la mejor manera de enseñar?, ¿Y de evaluar? Este volumen sintetiza las teorías actuales sobre la composición escrita, ejemplifica los conceptos más relevantes, explora las prácticas escritoras de los institutos de secundaria y propone una alternativa didáctica, teórica y práctica, con ejemplos de actividades experimentadas y comentadas.
En Teoría y práctica del proceso creativo (Sauter, 2006), encontramos entrevistas a Ernesto Sábato, Ana María Fagundo, Olga Orozco, José Watanabe, Raúl Zurita y María Rosa Lojo con la precisión acerca de lo que es la Escritura Creativa. En esta definición, precisa Sauter, se enmarcan los escritos de ficción y no ficción que están más allá de las disciplinas de comunicación como el periodismo, los escritos técnicos y las creaciones académicas.
En referencia a los talleres de Escritura Creativa es oportuno el planteamiento de Mauricio Pérez Abril, autor que nos proporciona dos citas extraídas de sus escritos teóricos de las que podemos sacar provecho: “Debemos pensar una propuesta de formación en un formato diferente al de “curso”, pues este término da la idea de que “alguien” le enseña a "alguien". En este marco, sobre la complejidad en la escritura de los docentes, propongo que pensemos la posibilidad de existencia de un espacio de reflexión crítica sobre las prácticas de escritura "creativa" adelantadas por los docentes”. (Pérez Abril, 2013: 14).
En este sentido continúa el autor: “… el impacto de las propuestas en la escuela debería tener en cuenta lo siguiente: La integración y organización del equipo de maestros en  torno al desarrollo de la propuesta y la  caracterización de algunos modelos de enseñanza de escritura  creativa; los cambios en  las estructuras convencionales (nuevo enfoque del aprendizaje de la escritura, participación de los padres de familia, procesos de escritura por parte de los maestros, socialización de los textos escritos por los estudiantes y por los maestros); los aportes a la pedagogía de la creación literaria" (Pérez Abril, 2013: 20).
Comprendemos que para posibilitar el ingreso a la cultura escrita y a las prácticas sociales de lenguaje, no basta con lograr el aprendizaje de la escritura y la lectura convencional, se necesita propiciar situaciones de participación efectiva en esas prácticas y reconocimiento de las funciones y usos que los textos cumplen en los grupos sociales. Se requiere también, aprender a reconocer los elementos que constituyen esas prácticas sociales de lenguaje, analizarlos y conceptualizarlos.
Pérez Abril continúa su planteamiento de forma precisa: “Nos basamos, especialmente en una perspectiva histórico-cultural, en la medida en que permite pensar en el lenguaje como una práctica situada socio históricamente posibilita ver el diseño de situaciones didácticas más allá de la clásica idea de desarrollo cognitivo como el criterio de organización de la enseñanza. Desde este enfoque sociocultural, planteamos que la calidad de las interacciones que la escuela le propone al niño empuja su desarrollo, lo que implica asumir que ese desarrollo, en este caso del lenguaje, no depende exclusivamente de las disposiciones y condiciones naturales del sujeto, como se señala en el epígrafe, sino, en gran medida, del tipo de situaciones, experiencias e interacciones a las que tenga acceso” (Pérez Abril, 2013: 17).
De esta forma verificamos que la socialización de los textos escritos también es fundamental, como proceso de examen de logros y alcances de los esfuerzos realizados en el área. El propiciar ciclos de creación y reflexión entre los estudiantes y participantes de talleres, sobre lo creado es fundamental desde el punto de vista del acto de escribir, encontramos que no se trata sólo de transcribir de lo oral a lo escrito, sino que escribir es asumir que hay otro que no está presente y que eso implica unas operaciones de planeación y de estructuración del lenguaje.
Al verse inmersos en la escritura de textos intermedios y textos para publicar van comprendiendo que la escritura de un texto es una actividad compleja que requiere de procesos con alta calidad de interacción.
En esa perspectiva, el enfoque teórico debe orientarse a pensar en el trabajo sobre el lenguaje desde la arista del diseño de las mencionadas situaciones de socialización de los textos, las situaciones y las formas de configurar las interacciones y los procesos del lenguaje. Optemos por una perspectiva que posibilite responder a cómo construir situaciones en las que se generen las condiciones para que ocurra el aprendizaje, y para el ingreso de nuevos talentos a la cultura escrita y a las prácticas de lenguaje.
El marco conceptual de la Escritura Creativa lo reforzamos a partir de la revisión de las conclusiones del  VI Congreso de Investigación y Creación Intelectual realizado en la Universidad Metropolitana, año 2008. Encontramos enfoques clarificadores del concepto de Escritura Creativa: “Aquella escritura que defiende y busca, conscientemente, valores estéticos en el uso del lenguaje, independientemente del género, en el cual se enmarque el texto”. (Nieves Montero, 2008: 4).
De la revisión mencionada extraemos que otra definición posible de la llamada Escritura Creativa sería: “Aquella en que definimos dicho proceso, como la creación de literatura en sus varias formas, alejadas de la pura interpretación” (Nieves Montero, 2008: 6).
Para el desarrollo de nuestro Taller Introductorio de Escritura Creativa, nos centraremos en los dos conceptos anteriores.
Revisemos a continuación un poco de historia. La Escritura Creativa interpretada como tal, surgió entre 1880 y 1940, período en el que el proceso creativo fue dando lugar a nuevas corrientes expresivas. El primer autor que usó el término “escritura creativa” fue Ralph Waldo Emerson, escritor, filósofo y poeta norteamericano: "Existe una lectura creativa así como existe una escritura creativa". Él también propuso: "Primero comemos, después engendramos; primero leemos, después escribimos” en su ensayo “Primero leemos, después escribimos” en el que establece su concepción sobre la relación entre la escritura y la lectura, y apreciamos que la comprendió como ciclos.
Definió a la Escritura Creativa como aquella que incluye un proceso creativo y alejado de la pura interpretación. Emerson realizó algunas precisiones conceptuales vinculadas a los géneros considerados dentro de la Escritura Creativa y son reconocidos como tales los poesía, la épica, las novelas, relatos e historias cortas, la autobiografía, las memorias, la ficción flash, la dramaturgia, los cuentos, el guion, el ensayo, la composición y las biografías noveladas.
Las diversas opiniones de estudiosos del tema, amplia aún más el panorama, y la reflexión crítica se hace imperiosa al comprender los siguientes planteamientos realizados en el marco del I Simposio sobre Escritura Creativa en el conjunto de auditorios de la universidad Simón Bolívar: “La idea de la palabra ya estaba en el jeroglífico. Mucho después estuvo en la palabra escrita, donde regida por el alfabeto, fue enmascarada, contenida, regulada y compartida. Ahora, en un mundo audiovisual, donde impera una nueva modalidad de analfabetismo, la palabra escrita se siente en desventaja, desprotegida, ante las nuevas formas mutantes de los olvidados jeroglifos prehistóricos. Formas más audaces, configuradas por tecnologías que crean imágenes plásticas y sonoras, virtuales, múltiples y cambiantes, en continuo desplazamiento y de alternancias de niveles narrativos. Ante tan imprevisto reencuentro ¿hacia dónde mutará la palabra escrita? ¿Sabrá renacer de la imagen y del silencio?”.(Gutiérrez, 2010: 5).
Este planteamiento apunta a razones históricas y sociológicas que podrían conducir a responder estas interrogantes. Las respuestas se han de buscar en el cambio del orden del discurso, y nos conduce a pensar en la necesaria apertura de los espacios académicos hacia la generación y promoción de nuevas formas de asumir el diálogo y debate, para el necesario ensayo de la teoría y la práctica, es decir la apertura de talleres literarios. También nos induce a reflexionar sobre la acción narrativa que no siempre corresponde a una secuencia estructurada y lógica de acontecimientos, en base a la sucesividad y causalidad, ni dotada de un significado unitario. Es posible que la articulación de un texto contemple la alternancia de niveles narrativos o la superposición de planos temporales, así como variantes en las perspectivas que adopta un narrador, el cual puede ubicarse como protagonista, testigo o como narrador omnisciente.
Como cierre a esta segunda clase teórica referimos al poeta Rafael Courtoisie en su ponencia durante el I Simposio sobre Escritura Creativa, Universidad Simón Bolívar, el día 22 de noviembre de 2011, nos otorga la siguiente consideración que consolida lo anterior: y apuntala nuestra actividad tallerista: “…Toda la situación  presentada nos hace fijarnos en dos aspectos fundamentales. En primer lugar, los talleres literarios y concursos (así como las publicaciones de las editoriales privadas de autores) han contribuido a marcar una presencia notable de narradores jóvenes con notable talento, manejo de la lengua y de la creatividad; de lo que se deduce que una adecuada y constante promoción de talleres y concursos contribuye de manera notable en la formación del acervo literario y por supuesto, niveles óptimos de calidad literaria…”. (Courtoisie, 2011: 3)


Referencias.

Cassany, D. Construir la escritura. Ed. Paidós. Barcelona. 1999.
Courtoisie, R. Ponencia Crisis o vigencia de los géneros.  Resignificaciones del nuevo milenio I Simposio sobre Escritura Creativa, Universidad Simón Bolívar. www.concursointernacionaldeescrituracreativa.com. 2011.
Gutiérrez Plaza, A. Ponencia Reflexiones en torno a convivencia de la creación poética y la crítica e investigación universitarias. I Simposio sobre Escritura Creativa, Universidad Simón Bolívar. www.concursointernacionaldeescrituracreativa.com. 2011.
Nieves Montero, J. Ponencia De la creatividad en la escritura. VI Congreso de Investigación y Creación Intelectual Universidad Metropolitana. Cuadernos Unimetanos. 2008.
Rodari, G. Gramática de la fantasía. Ed. Einaudi. Turín. 1973.
Sauter, S. Teoría y práctica del proceso creativo, Ed. Iberoamericana, Madrid. 2006.
Timbal-Duclaux, L. Escritura creativa. Técnicas para liberar la inspiración y métodos de redacción. Ed. Edaf, Madrid. 2004.
Pérez Abril, Mauricio. Leer y escribir en la escuela: Algunos escenarios  pedagógicos y didácticos para la reflexiónhttp://www.educarchile.cl. 2013.
Villanueva, D. Glosario de narratología. Ediciones Júcar. Gijón. 2000.


Asignación: Resumir por escrito el cuento  “La noche boca arriba” e identificar su estructuración. 

2 comentarios:

AmeZerillo dijo...

Excelente! Grande Olga!!!

Olga Fuchs dijo...

Muy bien. Muchos afectos.